Técnicas de coloreado: 12 maneras de dar vida a tus dibujos
Colorear puede parecer simple: tomar un lápiz o un marcador y llenar un espacio en blanco. Pero detrás de cada trazo hay un mundo de posibilidades. Las técnicas de coloreado no solo cambian el resultado visual, también influyen en la experiencia: desde la calma de una acuarela hasta la energía de un marcador neón.
En este artículo vamos a recorrer 12 técnicas de coloreado, con consejos prácticos, errores comunes y pequeñas ideas para que cada dibujo cobre vida de una forma única. Tanto si coloreás con tus hijos como si buscás un momento de relax, vas a encontrar una técnica que se adapte a vos.
Antes de empezar: papel y materiales
Un detalle que muchos pasan por alto es el papel. No es lo mismo colorear en una hoja común de impresora que en cartulina o en papel especial
- Papel común (90–120 gsm): sirve para lápices y crayones.
- Cartulina lisa (160–200 gsm): ideal para marcadores al agua, con menos riesgo de que traspasen.
- Bristol (200–250 gsm): el preferido para marcadores al alcohol y técnicas que requieren capas.
- Acuarela (200–300 gsm): perfecto para lápices acuarelables o brush pens, sin que la hoja se deforme.
Consejo rápido: hacé una prueba de sangrado. Dibujá tres cuadrados y pintalos con crayón, marcador al agua y marcador al alcohol. Mirá el reverso: si la tinta pasa, es momento de subir de gramaje.
🖌️ 12 técnicas de coloreado
1. Lápices de color
La técnica más conocida, y aún así, llena de matices. Con presión ligera podés lograr capas suaves, y aumentando la fuerza, sombras intensas. Probá superponer colores en distintas direcciones para evitar rayas visibles.
Error común: apretar demasiado desde el inicio. Mejor construir en capas.
2. Crayones
Textura, autenticidad y un aire infantil que encanta. Los crayones son perfectos para los más chicos, porque les permiten cubrir áreas grandes sin precisión. Lo interesante está en aceptar que las líneas imperfectas también son parte de la magia.
3. Marcadores al agua
Colores vivos y fáciles de usar. El truco está en trazar de manera uniforme, siempre en la misma dirección, para que no queden franjas. Si querés un acabado más limpio, dejá secar antes de volver a repasar.
4. Marcadores al alcohol
Los favoritos de ilustradores y amantes del detalle. Permiten mezclar tonos y lograr degradados impecables. Eso sí: necesitan papel Bristol para evitar que la tinta se expanda más allá de las líneas.
5. Lápices acuarelables
Una técnica versátil: primero coloreás como con lápices comunes y después, con un pincel apenas húmedo, transformás el trazo en una acuarela. La clave es no usar demasiada agua para que la hoja no se ondule.
6. Brush pens acuarelables
Similares a los anteriores, pero con la comodidad de un marcador con punta flexible. Son rápidos y permiten un estilo entre acuarela y rotulador, ideal para fondos suaves y detalles delicados.
7. Tizas pasteles
Si lo que buscás son fondos difuminados y suaves, los pasteles son una gran opción. Se trabajan frotando con algodón o difuminos y al final hay que fijarlos con un spray para que no se corra el polvo.
8. Pastel al óleo
Más densos y cremosos, recuerdan a la pintura. Permiten mezclas ricas y texturas profundas, aunque requieren paciencia porque se ensucian fácilmente si no limpiás la herramienta entre colores.
9. Puntillismo
Una técnica que pide paciencia, pero da resultados hipnóticos. Consiste en rellenar con puntos en lugar de líneas. Cuantos más juntos estén, más oscura se verá la zona. Es ideal para practicar concentración y calma.
10. Tramas o hachurado
Muy usado en cómics e ilustraciones. Se basa en hacer líneas paralelas, y luego cruzarlas para generar sombras. Cuanto más densas las líneas, más oscura la zona.
11. Monocromático
Un solo color, pero en distintas intensidades. Funciona genial para mantener la armonía y entrenar el ojo en luces y sombras.
12. Digital
Hoy en día, muchos colorean en tablets o computadoras. El truco está en trabajar con capas: una para los contornos (en modo Multiply) y otra para los colores debajo. Así mantenés la nitidez y podés editar sin arruinar el original.
Ideas de estilo para inspirarte
- Acuarela cozy: paleta de verdes suaves, azules y rosas pálidos. Transmite calma.
- Crayón infantil: colores primarios llenos de energía.
- Marcadores vibrantes: tonos intensos y saturados para un resultado impactante.
- Pop Art: colores planos con contornos gruesos y contrastes fuertes.
- Neón/Glow: sobre fondo oscuro, con colores fluorescentes que parecen brillar.
Problemas comunes y cómo resolverlos
- El marcador traspasa la hoja: subí el gramaje del papel o dejá un margen de 1 mm al borde.
- La hoja se dobla con acuarela: usá papel de 200 gsm o más y poca agua.
- Los crayones se empastan: limpiá la punta en un papel aparte.
- El color queda plano: sumá texturas (rayas, puntos, degradados).
Colorear es mucho más que rellenar espacios: es experimentar. La técnica que elijas cambia la experiencia y el resultado. No existe una “mejor” manera, sino la que más se adapta a vos o al momento que querés vivir.
Y lo más importante: cada dibujo se convierte en único porque refleja tu estilo.
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor técnica para niños pequeños?
Crayones y lápices, porque son fáciles de usar y no manchan demasiado.
¿Cómo logro que no se note la superposición con marcadores?
Coloreá en una sola dirección y usá pasadas largas y rápidas.
¿Puedo usar acuarela en hojas comunes?
Sí, pero en capas mínimas de agua. Lo ideal es papel de 200 gsm en adelante.